• Veka

Mi logo



Necesitaba una imagen que me representara y no fuera una foto mia.


Creo que en algún momento, cuando apareció el logo te conté su significado… Pero ya somos por aquí muchos más de los que éramos, así que aquí voy de nuevo.

Sabía que quería algo colorido pero armónico, con manchas, salpicaduras de pintura porque de alguna manera necesitaba el arte presente, porque es parte de mi…


Sabía que colores quería aunque no fueran colores “yoguis”. De nuevo, como el nombre, aparecía lo genuino… tenían que ser colores representativos de mi persona, antes que del yoga (me refiero a los colores de los chakras) al menos así lo sentía yo en el momento de crearlo. Simplemente los colores que me alegran, que me gusta ver. Sabia que eran manchas, porque tienen cierta fluidez, cierta improvisación, porque uno apunta, pero la mancha tiene vida propia…no podemos pintar una mancha con trazo firme, requieren cierta soltura y confianza. ¿A su vez son una explosión, una sorpresa…también se usan en los test para analizar nuestro subconsciente no?... Pues vale, ahí va…. Eso era lo que quería, la libertad en color.


Pero, así como en las escenografías del teatro, un montón de muebles sin un entorno común, sin consistencia entre una cosa y la otra, no es un ambiente sino un depósito, las manchas sin algo que las contuviera no tenia sentido, serían manchas desperdigadas, por eso el circulo que las contiene…ese que es nuestro universo propio, ese lugar seguro, sin aristas, suave como una burbuja, donde nos sentimos protegidos, vemos el exterior, esa burbuja que es frágil, sutil, delicada….


Por otro lado, debía elegir una postura de yoga, porque algo debía indicar sin lugar a dudas de que se trataba, y ahí entraba el asana… fue simple… mi favorita… la que practico desde pequeña sin saber que era un asana. La que siempre me hizo sentir poderosa, la que me parecía algo especial y maravilloso. Así nomás, sin pensarlo demasiado, era esa; siempre me hizo sentir fuerte y flexible al mismo tiempo…de niña me parecía una proeza… eso…fortaleza y flexibilidad… buena combinación.


Por último, estar sola me parecía demasiado auto referencial y entonces sumé a dos seres que son parte de mi mundo y de todo aquel que toma clase en Espacio Semilla… mis gatos, que se entrometen en mi mat, en el sofá, en la cama…que representan tan bien el espíritu libre, la decisión firma, la independencia y el afecto… Además, para el momento que creamos el logo, en casi todas las casas en las que dictaba las clases particulares, había gatos…estaba claro que eran los perfectos acompañantes para el logo.

¡Otro día te cuento más!

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